La orientación es un complejo de funciones psíquicas principalmente perceptivas, mediante las cuales tenemos conciencia, en cada momento, de la situación real en la cual nos hallamos. Para orientarnos no sólo es necesaria la integridad de nuestros órganos sensoriales, que nos informan del mundo exterior, sino también varias estructuras psicológicas. Para estar bien orientados necesitamos: la memoria, la atención, el pensamiento racional y la comprensión.
Para diagnosticar una alteración en la orientación es suficiente mediante el diálogo con el paciente y la observación del comportamiento del mismo. Se pueden incluir preguntas como la hora, el día, domicilio actual, provincia, edad, nombre, etc.
ORIENTACIÓN EN ESPACIO: Consiste en el conocimiento del lugar en el que se encuentra geográficamente el sujeto. Puede tratarse del lugar habitual donde el sujeto o puede ser un ambiente nuevo. La habituación a los lugares habituales o familiares es relativamente estable, pero la orientación en lugares nuevos requiere primero un proceso de adquisición.
ORIENTACIÓN EN PERSONA: Consiste en el conocimiento de quién es uno mismo (fecha de nacimiento, origen, edad, nombre, posición social y laboral). Es una visión conjunta del presente y el pasado al mismo tiempo.
ORIENTACIÓN EN TIEMPO:Se trata del conocimiento de la fecha, el día, el mes, el año y la estación en la que nos encontramos. En este tipo de orientación, el momento del día y la estación del año, son fácilmente reconocibles, pero el resto conllevan más dificultades debido a los cambios que sufren.
ORIENTACIÓN SITUATIVA: Es la captación y comprensión de la situación en la que se encuentra el sujeto. Es el reconocimiento por parte del individuo del lugar donde se encuentra, por ejemplo, en un supermercado, un cine, etc. Y por qué se encuentra allí donde esté. Este tipo de orientación está estrechamente ligado a las anteriores, ya que aquí tendrían que ver la orientación temporal y la espacial.
DESORIENTACIÓN: Consiste en la pérdida de la capacidad para situarse correctamente en lugar y tiempo (mes, año, hora, día, domicilio, calle, etc). En sujetos confusos se observa una desorientación profunda con incapacidad para reconocer en qué momento del día se encuentran. En estos casos el paciente no sólo está desorientado, sino amnésico.
DOBLE ORIENTACIÓN: Se denomina también orientación errónea u orientación doble. El enfermo se orienta con los parámetros reales y simultáneamente o de forma alternativa con los patológicos. Es característica en pacientes psicóticos, de manera que aunque tienen una noción exacta del lugar o tiempo donde se encuentra, inducido por sus pensamientos delirantes creen que todo es una falsa apariencia. EL paciente se encuentra perfectamente orientado respecto al espacio, situación y tiempo real, pero puede sustituir algunos aspectos por otros de su proceso patológico.
FALSA ORIENTACIÓN: Se caracteriza porque el paciente parece ignorar los parámetros espaciotemporales reales y sólo maneja sus propias coordenadas patológicas.