Es la degeneración del
cartílago que separa la articulación que forman las láminas de 2 vértebras superpuestas.
Habitualmente, la
artrosis facetaria no provoca dolor y no requiere tratamiento. El ejercicio puede ser útil para prevenir su progresión, especialmente en casos en los que existe hiperlordosis.
Cuando la
artrosis facetaria provoca dolor, se debe a la activación del mecanismo neurológico por la excitación de los nervios del dolor que hay bajo el
cartílago de la articulación facetaria. En ese caso, se aplican distintos tratamientos.
La
cirugía sólo se recomienda cuando la deformación del hueso llega a comprimir alguna estructura nerviosa.
Si la degeneración es muy importante, el
cartílago ya no amortigua la carga de la articulación y el hueso puede deformarse. Esta deformación puede llegar a provocar una
estenosis espinal y comprimir alguna estructura nerviosa.
La
radiografía permite detectar la
artrosis facetaria. La resonancia magnética y/o el
scanner permiten observarla mejor y en fases más iniciales.
La
artrosis facetaria se produce por el normal desgaste del
cartílago de la articulación facetaria. En la juventud, ese
cartílago es espeso y amortigua la carga que soporta la articulación, pero va perdiendo grosor a medida que transcurren los años. A partir de los 30 años es normal que la
radiología muestre signos iniciales de
artrosis facetaria.
Como el disco intervertebral soporta más peso que la articulación facetaria, habitualmente la
artrosis vertebral aparece antes y evoluciona más rápidamente que la
artrosis facetaria.
La hiperlordosis puede incrementar la carga que soportan las articulaciones facetarias, y acelerar su desgaste.
En contra de lo que se creía antiguamente, actualmente se sabe que no causa dolor.
Tal vez, la disminución de la capacidad de amortiguación podría facilitar el desencadenamiento del mecanismo neurológico que puede desencadenar el dolor, pero los estudios realizados demuestran que no existe ninguna correlación entre el grado de desgaste del disco intervertebral y la existencia o no de dolor.