Existen unas escalas desarrolladas para evaluarlas. Los estudios científicos realizados demuestran que son fiables y que sus resultados se correlacionan con la intensidad del dolor y el grado de incapacidad debido al dolor de espalda mejor que otras pruebas, como las radiografías, la resonancia magnética o la electromiografía.
Los resultados de esas escalas sirven para determinar el grado de dolor o incapacidad en una persona concreta y en un momento dado. Por lo tanto, son útiles para evaluar la situación y evolución de un paciente concreto, pero no sirven necesariamente para comparar la gravedad de la afección entre distintas personas.
Hay que medir por separado el dolor y la incapacidad. Ambos aspectos son distintos y no se correlacionan bien: Hay pacientes con mucho dolor pero pocas restricciones en su vida diaria, y viceversa. Por eso es un error usar la intensidad del dolor como indicador del grado de incapacidad, o viceversa. Ambos aspectos deben ser medidos por escalas específicas y distintas.
Existen muchas escalas para medir el dolor y la incapacidad debidos al dolor de espalda, pero no todas son fiables. En esta sección se utilizan dos escalas: La "escala analógica visual" para medir el dolor y la "versión española de la escala de Roland-Morris" para valorar la incapacidad.
El Comité Editorial de este Web ha escogido estas escalas porque son sencillas, se usan en todo el mundo, pueden (y deben) ser cumplimentadas directamente por el paciente sin ayuda de terceros, y han demostrado ser válidas y fiables. Pero existen más escalas. En una sección del área científica de este Web se listan todas las que existen para las dolencias de la espalda, indicando sus características y especificando si se han "validado" (es decir, si hay datos que demuestran su fiabilidad o no).