Riesgos
La termografía no es dolorosa ni expone al paciente a ningún riesgo.
Indicaciones
Ni la AHCPR, el CSAG, ni el RCGP la recomiendan para la evaluación de los pacientes con dolor de menos de 3 meses de evolución. Se usa casi exclusivamente en el ámbito médico-legal, en aquellos casos en los que es necesario demostrar de forma objetiva la existencia de dolor.
¿Qué es?
Consiste en la medición de la temperatura corporal. Antiguamente la tecnología sólo permitía detectar variaciones relativamente importantes, por lo que los resultados de la termografía eran muy cuestionados. Hoy en día, el desarrollo tecnológico y el de los programas informáticos que analizan la información permiten efectuar mediciones muy detalladas y precisas: algunos aparatos detectan variaciones de una centésima de grado en superficies de 1 milímetro cuadrado.
Cuando existe dolor de espalda e
inflamación neurógena, la dilatación de los vasos provoca un aumento de la temperatura en la zona. La termografía es capaz de detectar esas variaciones.
Qué permite
Demostrar la existencia de cambios de temperatura en la
zona dolorida, lo que confirma la existencia de dolor pero no informa sobre su causa.