Son tumores benignos del útero o matriz.
Reciben indistintamente el nombre de miomas o fibromas.
Suelen aparecer varios a la vez y se desarrollan en la pared muscular del útero o en su exterior o interior.
Su crecimiento es variado: desde los que no crecen en años y alcanzan poco menos que un guisante, hasta los que alcanzan un gran tamaño en pocos meses.
Afecta a un 20% de las mujeres, siendo su periodo más común de aparición entre los 35-50 años.
Ante la sospecha de un fibroma, debe acudir a su GINECÓLOGO.
La vigilancia y en su caso extirpación quirúrgica
Los fibromas pueden ser motivo de
esterilidad o infertilidad, epecialmente los que crecen hacia el interior del útero. La torsión del
fibroma y la consiguiente
necrosis puede dar dolor fuerte y repentino en la parte baja del abdomen; requiriendo una operación urgente.
Si ocurre durante el
embarazo puede dar lugar a aborto.
La mayoría de las veces: nada.
En algunos casos:
- dolor premenstrual o menstrual
- periodos largos y abundantes
- bulto en la parte inferior del abdomen
- problemas de incontinencia o retención de orina, si por su tamaño comprimen la cercana vejiga
- anemias crónicas por falta de hierro.