En la actualidad existe una gran cantidad de sustitutos de la leche materna que constituyen las fórmulas adaptadas, preparadas de forma muy cuidadosa y cada vez mejores pero que no han conseguido igualar a la leche materna o lactancia de pecho.
La leche materna o lactancia de pecho es de gran importancia ya una buena alimentación en la primera fase de la vida es fundamental para el desarrollo del bebé y al futuro de su salud.
Este tipo de alimentación debe ser de elección, sustituyéndose por fórmulas artificiales únicamente cuando exista algún impedimento por parte de la madre o del hijo que así lo justifique, ya que los beneficios que reporta la alimentación materna no pueden conseguirse de otra manera.
La importancia de esta primera alimentación está incrementándose día a día al comprobar los investigadores la existencia de nuevos compuestos y funciones que hasta hace poco se desconocían y que pueden ser muy importantes para el desarrollo del niño.
La alimentación materna debe suprimirse únicamente en casos de verdadera imposibilidad.
Antes de decidirse por un tipo u otro de alimentación para su bebé, tenga en cuenta estos consejos y procure optar por la lactancia materna siempre que no exista una contraindicación realmente insalvable que le será comunicada por su médico.
La alimentación materna debe mantenerse como mínimo durante los 4 primeros meses de vida, siendo recomendable hasta los 6 meses.
Existen muchos motivos científicamente fundados que avalan la superioridad de la leche materna frente a cualquier otra:
- La composición de las fórmulas adaptadas aún siendo parecida dista mucho de la de la mujer; sin contar con los nuevos componentes que se van identificando y que hoy por hoy no se pueden imitar en las fórmulas adaptadas.
- La leche materna proporciona al bebé abundantes elementos que ejercen funciones inmunitarias defendiéndole frente a infecciones.
- Juega un papel decisivo en la configuración del aparato masticador humano. La falta o disminución de la lactancia materna está provocando un aumento de las anomalías dentales (síndrome de malposición dental), ya que la succión es distinta según se realice en el pecho o en el biberón.
- La íntima relación que se establece durante el acto de amamantar reporta unas importantes ventajas psicológicas tanto para la madre como para el niño.
- La lactancia materna es más barata, cómoda e higiénica, ya que no necesita de manipulación.
- Protege frente a la obesidad del bebé. En esta etapa de la vida la obesidad no se produce por un aumento de volumen de las células, como ocurre una vez terminado el crecimiento, sino por una multiplicación celular.
- La lactancia materna disminuye la incidencia del cáncer de mama en la mujer.
- Durante los primeros días tras el parto, la madre tiene poca leche y ésta presenta unas características especiales: es el llamado calostro (rico en proteínas, vitaminas, minerales y elementos inmunológicos o de defensa). Esta cantidad es la que necesita el bebé y su calidad le reporta unos importantes beneficios.