Es el mejor método cuando no se desea tener más hijos. Es segura y carente de efectos secundarios. Hay dos procedimientos, según sea para la mujer o para el hombre.
Es la intervención quirúrgica esterilizadora femenina. Consiste en el corte de las trompas de Falopio, que unen el útero con los ovarios. De esta forma se impide tanto el descenso de óvulo, como el ascenso del espermatozoide.
Es el procedimiento
quirúrgico con el que se esteriliza al hombre.
Consiste en la ligadura de los conductos deferentes, que son los encargados de transportar a los espermatozoides desde el testículo a la uretra.
Su efectividad es total, lo que sucede es que después de la operación son necesarias unas 20 eyaculaciones, hasta que el sistema espermático quede vacío de esperma.
La intervención se realiza con
anestesia local y dura unos 15 minutos. Presenta muchos menos riesgos que la esterilización femenina. Su reversibilidad es alta, por medio de microcirugía.
Ventajas: Es un método permanente, sin efectos secundarios.
Inconvenientes: es costoso y a veces irreversible