Ya hemos mencionado que la actividad física, realizada a cualquier edad y en la mayoría de las personas sanas o con alguna patología (salvo algunas contraindicaciones) es beneficiosa para mantener el nivel de salud o mejorarlo en lo posible. El ejercicio físico provoca modificaciones beneficiosas sobre el metabolismo: - Disminuye los niveles sanguíneos de colesterol, triglicéridos y ácidos grasos libres. - Es beneficioso en el tratamiento de la diabetes. - Previene el aumento de peso y ayuda en el tratamiento de la obesidad. En el sistema cardiovascular: - Mejora la capacidad aeróbica máxima, - Disminuye la frecuencia cardiaca por un predominio parasimpático. - La tensión arterial aumenta con esfuerzos intensos y prolongados (superiores a 5 segundos). En los ejercicios de resistencia la tensión arterial se incrementa poco. El entrenamiento tiene un efecto moderador de la presión arterial (no se conoce el mecanismo exacto). - Se reduce la morbilidad y mortalidad por patología coronaria. - Los ejercicios físicos controlados son beneficiosos para la arteriosclerosis. - Reducen la incidencia de accidentes cerebrovasculares.
- Nivel de alta competición
- Entrenamiento regular a nivel de club
- Deporte recreativo
- Deporte bajo recomendación médica o de acondicionamiento físico