Desde tiempos antiguos se vienen utilizando los ejercicios acuáticos como
terapia de recuperación de muchas patologías. Ya los ejércitos romanos utilizaban la hidroterapia para el tratamiento de los soldados heridos.
Dadas las características tan especiales que tiene la realización de ejercicios físicos en el agua, deben de ser aprovechados para la recuperación de lesiones, tanto en deportistas como en el resto de la población.
No hay que olvidar que muchas personas con problemas o disminuciones físicas encuentran en las actividades acuáticas la única forma de poder hacer ejercicios, mantenerse en forma y secundariamente, al fortalecer su musculatura, recuperar sus problemas físicos, manteniendo una mejor calidad de vida. Las personas con determinadas patologías del Aparato Locomotor que les impiden realizar ejercicios físicos en el suelo, pueden hacerlo en el agua.
La rehabilitación mediante ejercicios acuáticos está indicada en la mayoría de los casos: desde la rehabilitación de lesiones deportivas hasta la rehabilitación de patologías crónicas del aparato locomotor (artritis u otras patologías articulares, rehabilitaciones postquirúrgicas, obesidad, rehabilitación cardiaca, etc.). Todos los programas de rehabilitación mediante actividades acuáticas se basan en las propiedades físicas del medio acuático: flotabilidad que minimiza la presión sobre las articulaciones y presión hidrostática que actúa de igual manera sobre todas las articulaciones y grupos musculares.
Cuando nos encontramos sumergidos hasta el pecho la flotabilidad llega a ser del 90%, lo que equivale a decir que sólo tenemos que soportar un 10% del peso corporal. Ello posibilita hacer ejercicio a la mayoría de las personas, independientemente de la patología que presenten. Dentro del agua todos los movimientos que se ejecutan son contra resistencia, cosa que no ocurre cuando hacemos ejercicios en medio aéreo. Al trabajar contra resistencia incrementamos la fuerza muscular.
Un apartado especial merece la consideración de los ejercicios físicos en discapacitados. La mejora que experimentan con los ejercicios acuáticos es considerable.
En ellos hay que tener en cuenta que cuando se trata de músculos espásticos son más pesados y por tanto tienen menos flotabilidad.
Los músculos paralizados y flácidos son menos densos y tienden a aumentar la flotabilidad.
El lado afectado del hemipléjico
espástico flota menos.