Principios básicos para mantener una dieta equilibrada y saludable
Marta Baeza, Canal Salud, Madrid a lunes 02 de septiembre de 2002
El Instituto Omega 3, de la Fundación Puleva, en colaboración con la Sociedad Española de Nutrición, SENC, ha editado una Guía Práctica sobre Hábitos de Alimentación y Salud. Los principios que aparecen en esta Guía han sido confirmados por un conjunto de expertos de prestigio nacional e internacional.
Esta publicación trata, entre otros aspectos, el consumo diario aconsejado de ciertos alimentos en contraposición con el consumo semanal u ocasional. Las verduras, las frutas, el arroz o los lácteos son alimentos que se aconseja ingerir diariamente. Sin embargo, los pescados y carnes magras pueden tomarse dos o tres veces por semana. Los dulces y la margarina son alimentos de aconsejado consumo ocasional.
Uno de los principios generales de una alimentación saludable es la variedad. La combinación de al menos 50 tipos de nutrientes diferentes es algo necesario para el organismo.
Dentro de esta variedad se incluye la ingestión de grasas. Las grasas son fundamentales para la composición de las membranas celulares, contienen vitaminas y almacenan energía. Pero la alimentación de grasas no debe exceder el 30 o 35 por ciento de la energía que se consume diariamente.
Además existen diferentes tipos de grasas. Las grasas de origen animal y las denominadas "trans" no son las más aconsejables. El consumo de aceite de oliva virgen, sin embargo, nos aporta un tipo de grasas adecuadas para nuestro organismo.
Otros principios generales importantes son el consumo de leche, cuyo calcio se absorbe mejor que el de otros alimentos, un buen desayuno, la ingestión de pan, sobre todo integral, y el consumo de agua.
El agua se convierte en fundamental debido a sus componentes minerales. Un adulto debe consumir un litro y medio o dos de agua al día, y un anciano, de dos a dos litros y medio.
El pescado azul y la leche son ejemplos de alimentos que tienen una composición alta en ácidos grasos Omega 3. Estos ácidos son elementos esenciales que ayudan a prevenir el riesgo cardiovascular. Además, contribuyen a evitar desequilibrios en el crecimiento y nivel hormonal, y a mantener el nivel de agua de la piel.
Existen ciertos consejos de higiene, como la higiene personal a la hora de cocinar, que son de sentido común. Sin embargo, hay otros que, aún dependiendo de nosotros, no se conocen.
Es aconsejable evitar el contacto entre alimentos crudos y cocidos, ya que pueden producirse contaminaciones cruzadas. Asimismo, hay que comprobar que los alimentos están bien cocinados, conservarlos en el frigorífico a menos de 5 grados y procurar consumir alimentos cocinados en menos de dos horas, ya que se pierden las cualidades nutricionales.