El 16 por ciento de los niños de 12 a 16 años tienen obesidad en España
EUROPA PRESS a viernes 22 de octubre de 2004
El 16 por ciento de los niños de 12 a 16 años tienen obesidad en España
El 16 por ciento de los niños de los niños de 12 a 16 años tienen obesidad en España, según reconoció hoy en Madrid el subdirector adjunto de la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y Consumo, Miguel Ángel Royo, en el transcurso de la jornada informativa y educativa sobre los hábitos de alimentación adecuados para mejorar la calidad de vida, organizadas por la Asociación para la Promoción del Consumo de Frutas y Hortalizas Frescas ‘5 al Día’.
Royo declaró que la obesidad en niños es mayor en los países de dieta Mediterránea, en los que la ingesta de carnes, embutidos, lácteos y alimentos de alta densidad energética, como productos de bollería y bebidas carbonatadas es excesiva, mientras que existe un déficit en la ingesta de frutas, verduras y cereales. “Esto demuestra que la población infantil y juvenil española se encuentra en una situación intermedia entre un patrón típicamente mediterráneo y otro más propio de los países anglosajones”. Asimismo, explicó que el 8 por ciento de la población infantil y juvenil española omite habitualmente el desayuno.
Royo declaró que la obesidad en niños es mayor en los países de dieta Mediterránea, en los que la ingesta de carnes, embutidos, lácteos y alimentos de alta densidad energética, como productos de bollería y bebidas carbonatadas es excesiva, mientras que existe un déficit en la ingesta de frutas, verduras y cereales. “Esto demuestra que la población infantil y juvenil española se encuentra en una situación intermedia entre un patrón típicamente mediterráneo y otro más propio de los países anglosajones”. Asimismo, explicó que el 8 por ciento de la población infantil y juvenil española omite habitualmente el desayuno.
En este sentido, el gerente de la DOP ‘Cereza del Jerte’, Jesús Martín Fraile, mostró su preocupación dado que “el consumo de fruta se ha reducido entre 1992 y 1999 en un 20 por ciento”, cuestión que achacó a “varios sustitutivos de ésta debidos a factores como la incorporación de la mujer al trabajo y su búsqueda de comodidad en la alimentación, el crecimiento de consuno de lácteos en ese mismo periodo en casi un 48 por ciento y el cambio de hábitos, dado que la fruta era el postre por excelencia, mientras que ahora, por ejemplo, en una carta de un restaurante la oferta es: tartas variadas, helados, flanes y fruta en cuarto lugar, si es que la hay en los locales”.
La doctora del Departamento de Prevención de Enfermedades no Transmisibles de la Organización Mundial de la Salud, Ingrid Séller, afirmó que hasta 2,7 millones de vidas podrían ser salvadas cada año si el consumo de frutas y hortalizas aumentara. En este sentido, añadió que hasta un 30 por ciento de los cánceres gastrointestinales podría ser evitado, así como gran parte de enfermedades cardiovasculares. Por otra parte, durante su ponencia, demostró a través de un estudio que el consumo de frutas y verduras es mayor en la población socio-económicamente más alta.
En esta línea, para Karlos Arguiñano, “por la boca entra la salud y la enfermedad”. Según declaró, “un niño bien alimentado es un niño bien formado”. También fue de la misma opinión Ramón Roteta, quien dijo que “la alimentación tiene que ir enfocada a productos de temporada con alto componente de agua”.
Comer más alimentos saludables para evitar tomar los no saludables, es el mensaje positivo que se quiso transmitir en el transcurso de esta jornada. La Asociación para la Promoción del Consumo de Frutas y Hortalizas Frescas ‘5 al Día’ promueve el consumo diario de, al menos, cinco raciones diarias de frutas y hortalizas frescas, cantidad recomendada por la comunidad científica y médica, ya que aportan agua, vitaminas, minerales, fitoquímicos y fibra, imprescindibles para lograr una dieta sana y equilibrada. En el marco de la campaña se acudirá a los colegios para enseñar a los alumnos correctos hábitos alimenticios.
Según datos de la FAO, más de 840 millones de personas en todo el mundo sufren carencia de micronutrientes (vitaminas y minerales). Uno de los principales factores de este déficit es el consumo insuficiente de frutas y hortalizas. La FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS), en un informe conjunto sobre Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas, recomiendan un mayor consumo de frutas y hortalizas para reducir la tasa de muertes y enfermedades crónicas.